El nuevo registro obligatorio de telefonía en México se ha convertido en un desastre de seguridad tras revelarse que el sistema es totalmente vulnerable.
Usuarios han logrado burlar la verificación facial utilizando CURP, identificaciones y videos generados con inteligencia artificial de figuras como Gerardo Fernández Noroña, Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador.
Lo que nació como una ley para combatir la extorsión hoy permite que cualquiera suplante la identidad de terceros con absoluta facilidad, demostrando que el sistema de «prueba de vida» es incapaz de distinguir entre un usuario real y un montaje digital.
Ante el riesgo inminente de extorsiones y control estatal, las redes estallan en críticas mientras el plazo de registro avanza hacia el apagón telefónico del 1 de julio.
Ante tal vulnerabilidad, surge una duda alarmante ¿quiénes son los verdaderos responsables detrás de esta ola de registros apócrifos y qué pretenden con ello?











