Claudia Sheinbaum, presentó este miércoles su propuesta de reforma electoral, una iniciativa que ha despertado críticas tanto entre la oposición como entre algunos aliados del oficialista Morena.
Para elaborar este proyecto, Sheinbaum nombró en agosto una comisión especial con la tarea de trabajar con legisladores, académicos y organizaciones civiles para conocer sus puntos de vista y recabar planteamientos.
Sheinbaum dijo que el lunes enviará la propuesta al Congreso para que comience su discusión. Ahí, dado que contempla hacer varios cambios a la Constitución, la iniciativa requeriría de las dos terceras partes del Senado y la Cámara de Diputados para ser aprobada, así como del aval de más de la mitad de los congresos locales.
Una nueva composición para las cámaras del Congreso
La propuesta de Sheinbaum tiene 10 puntos clave, según la presentación que la comisión presidencial hizo este miércoles durante la conferencia diaria de la mandataria. Uno de los principales es modificar cómo se conforman las cámaras del Congreso.
Sheinbaum propone que el Senado pase de tener 128 integrantes a 96, todos elegidos por voto directo: 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría (segundo lugar). Con esto, los 32 senadores de representación proporcional o plurinominales dejarían de existir.
En cuanto a la Cámara de Diputados, la presidenta plantea que conserve sus 500 miembros, aunque con cambios en la manera como son electos. Quedarían como están los 300 asientos actuales de mayoría relativa, pero busca modificaciones en los 200 restantes.
Hoy, esos 200 espacios son de representación proporcional o plurinominales y se reparten según la proporción de votos obtenida por los partidos en una elección. Cada partido elabora cinco listas de candidatos, una por cada circunscripción electoral del país. Entre más arriba está un candidato en ese listado, mayores son sus probabilidades de ganar una diputación.
La propuesta implica que esos 200 lugares se distribuyan así: 97 para los candidatos que no resulten ganadores pero obtengan los mejores resultados de su partido, 95 para candidatos por quienes los electores voten directamente en una lista por cada circunscripción y ocho para candidatos residentes en el extranjero.
Sheinbaum dice que con estos cambios se daría más poder a los ciudadanos para definir quiénes llegan a esas diputaciones, en vez de que sean los partidos al decidir qué personas quedan en las primeras posiciones de sus listas.
Menos dinero público, adiós al PREP y otros cambios
Otro punto clave de la propuesta de Sheinbaum es reducir en 25% el presupuesto público que se da al Instituto Nacional Electoral (INE), a los institutos electorales locales, a los tribunales en la materia y a los partidos políticos, con el argumento de que esos recursos son excesivos y deberían destinarse a otras áreas.
Para 2026, el INE tiene aprobado un presupuesto de 14.099 millones de pesos, unos US$ 819 millones, mientras que los seis partidos nacionales en conjunto recibirán 7.368 millones de pesos, unos US$ 438 millones.
Sheinbaum también propone que los cómputos oficiales de cada elección comiencen desde el mismo domingo en que se realizan las votaciones y no al miércoles siguiente, como ocurre en la actualidad. Con este cambio, dejaría de existir el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), una herramienta que los institutos electorales usan para informar en tiempo real del avance de los conteos.
Además, la presidenta plantea puntos como estos: facilitar el voto de los mexicanos en el extranjero, regular el uso de Inteligencia Artificial en campañas y prohibir los bots, reducir de 48 a 35 minutos diarios el tiempo que las emisoras de radio y televisión deben ceder al INE y los partidos en época de elecciones, e incorporar tecnologías a ejercicios como la consulta popular, el referéndum o la revocación de mandato.











