El descubrimiento causó gran fascinación al ser este anfibio una especie en peligro crítico de extinción.
Según indicó la BBC, Evie, menor de 10 años que lo halló, se encontraba con su familia de Leicester de acampada en la zona, estaba jugando en la orilla del río cuando vio un pequeño animal que le llamó la atención y que se refugiaba entre las piedras de la orilla, al parecer herido en la cola y el vientre.
Lo recogió y descubrió que era un ajolote de piel pálida, de unos 20 centímetros de largo. La emoción fue tal que la familia detuvo las vacaciones y regresaron a Leicester; lo han llamado «Dippy».
El director del Centro Nacional de ayuda a los reptiles, Chris Newman, señaló a la BBC que Evie probablemente salvó la vida del ajolote, que se quedará por el momento con ella.
Por ahora, el cómo llegó un ajolote a un lugar tan lejano en el mundo es una incógnita.











